Los artículos de Álvaro Sanjuán son publicados los viernes y domingos en El Sol de Durango
viernes, 24 de octubre de 2014
Hay que cambiar de jinete, no de caballo: Vicente Fox
Esta frase les queda como anillo al dedo a los actuales grupos de Juan Quiñones Ruiz y Pedro Toquero, todos ellos con la vista puesta en la presidencia estatal del PAN, cuyo resultado conoceremos ya sea el domingo por la noche o el lunes, ya de madrugada. Hace algunos años, cuando el hoy expresidente estatal del PAN, Víctor Hugo Castañeda, y posible candidato a diputado federal pluri buscaba ser el presidente de su partido, se dio también, para variar, una lucha interna por la presidencia como se está dando ahora. Por aquel tiempo tuvimos la oportunidad de comentar con un panista de élite, conocedor de los intereses al interior del panismo local,que si nos podía decir qué había en el fondo de esta lucha por la presidencia, ¿acaso la patria generosa de Gómez Morín?, ¿Las ideas de Castillo Peraza? Nada de eso, nos contestó: “Lo único por lo que se pelean en el PAN es por los sueldos, por ejemplo, el presidente del partido gana $60, 000 y otros $60,000 le dan para viáticos, y el más modesto miembro del comité ejecutivo tiene como sueldo $12,000 al mes, eso es lo que está en juego”. Esto sucedió en la época de Gutiérrez Fragoso, ¿ya les habrán cambiado los honorarios a las palomitas blancas vestidas de azul?
Hace algunos días, Pedro Toquero, en una rueda de prensa, declaró a los medios que era hombre “de pocas palabras”, pero que eso no significaba que fuera agachado, como algunos compañeros de su partido, que en este momento están buscando ser integrantes del próximo Comité Estatal del PAN. Otro argumento que hizo público el ingeniero Toquero fue que en esta elección se pretendía hacer más de lo mismo, que ya son muchos los años donde solo se ven los mismos, que se han eternizado en la dirigencia estatal, que dichos grupos son los responsables de que no se vean cuadros jóvenes panistas para el relevo en el futuro. De ser así, dio a entender, un día el PAN se puede convertir en una especie de INSEN o en la sede de un museo. En el grupo que opera la campaña de Pedro Toquero reconocen públicamente que, a lo mucho, el PAN es solo un partido más, pero que está lejos de lo que fue antes de ser gobierno: una verdadera oposición, que tal parece que en la actualidad solo se dedican a hacer lo que hacen en el PRI y en el PRD, convirtiéndose en partidos electoreros. Reconocen con tristeza que si no vuelven a los orígenes y a la filosofía de valores con los que se fundó el PAN terminarán como todos los partidos políticos que solo buscan el poder por el poder, y harán lo mismo que el PRD, el PT o el PRI, inspirados en la frase de Leonardo Rodríguez Alcaine: “mi partido hace acarreos decentes, porque los indecentes son pagados”.
En este contexto de la elección para elegir al nuevo presidente del PAN, este domingo vale la pena comentar lo siguiente: Hay dos personajes protagonistas en cada uno de los grupos, en el que encabeza Juan Quiñones está el senador José Rosas Aispuro, y con Pedro Toquero uno de los mejores cuadros con los que cuenta el PAN en Durango, hablamos de Jorge Salum del Palacio. De Rosas Aispuro hablaremos en el futuro, solo podemos opinar que no estamos seguros de si hizo lo correcto al apoyar de manera abierta al ingeniero Quiñones, porque Aispuro, con el peso político que tiene, puede romper la equidad en esta elección, pero de acuerdo a José Luis López Ibáñez, asegura que Aispuro no tiene influencia con la militancia panista, que su capital político lo tiene en la sociedad, ya veremos. El caso Salum del Palacio tampoco se puede pasar por alto, públicamente dio su apoyo a Pedro Toquero, esto llama la atención porque durante mucho tiempo, como si fueran los tres mosqueteros, Gina Campuzano, Toño Ochoa y al mismo Jorge Salum siempre se les vio juntos en el congreso, en otras trincheras y trabajando con Gonzalo Yáñez. Hasta hace poco Salum apoyaba a Toño Ochoa y, en consecuencia, a Juan Quiñones, pero que esto no nos asombre, después de todo, en pleno siglo XXI se vale cambiar de ideas o de sexo y también se puede cambiar de partido político, de grupos, de tribus, de corrientes y hasta de amigos.
Entonces, ¿se encuentra el PAN, con motivo de esta elección, en un dilema?, ¿cambiarán solo de jinete y no de caballo, como una vez lo dijo Vicente Fox (hoy convertido en el vocero oficial de las reformas de Peña Nieto, y en especial la energética)? De acuerdo al candidato Pedro Toquero, el otro grupo solo pretende cambiar de jinete y no de caballo, que es lo que se necesita, ¿el sí lo logrará? De acuerdo a los colaboradores más cercanos de Juan Quiñones, va en caballo de hacienda, sin embargo, José Luis Ibáñez, amigo de toda la vida del nativo de Canatlán, define así la contienda de los panistas: que no se olvide Juan Quiñones de la fábula de Esopo, la liebre y la tortuga. En Las Vegas las apuestas están 3 a 1 a favor del canatleco, pero aquí en Durango el asesor de los que apuestan se llama Santo Tomás, aquel que nos heredó la frase “ver para creer”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Seguidores
Datos personales
- Álvaro Sanjuán
- Que se acabe el gatopardismo en México, que cuando algo cambie, que no siga igual, que sea para bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario