domingo, 13 de septiembre de 2015

Un fantasma recorre el PRI: la tercera vía


“El PRI es así porque así somos los mexicanos”
 -Carlos Salinas de Gortari
¿Declinaría Esteban Villegas a favor de Lety Herrera?, ¿Declinaría, en su momento, Lety Herrera a favor de Esteban Villegas? Ese es el problema que tendrá que resolver el que manda en el PRI y en el estado. ¿Podrán rebasar Esteban o Lety a su jefe y al partido como lo hizo Vicente Fox con el PAN en el año 2000? Para los expertos en política local, ninguno de los dos aspirantes reúne las condiciones para ello, ninguno de los dos tiene la fuerza arrolladora y carisma porque una cosa es la presencia mediática y otra seducir a las bases priístas seccionales, el voto duro y lo más importante: la sociedad civil, que se puede convertir en el fiel de la balanza el domingo 5 de junio de 2016.

Si bien es cierto que en las encuestas reales la senadora aventaja con varios puntos al presidente municipal de Durango, dichos resultados son importantes, pero no son definitorios porque tendrían que tomarse en cuenta otros factores a la hora de tomar la decisión, como son por ejemplo cuál de los dos protagonistas  garantiza la unidad al interior del partido, el voto duro y la aceptación de la sociedad y otro muy importante, contar con el partido más fuerte y el que más nos cuesta en Durango: el abstencionismo. ¿Lograrán Lety y Esteban despertar este elefante dormido o les convendría hacerlo? Creemos que en este punto del abstencionismo, Esteban y Lety sí están de acuerdo en el sentido de que este siga dormido, porque si despierta, adiós, gubernatura. Veamos: Si las encuestas fueran las que definen una victoria electoral, entonces ni Lety ni Esteban ganarían la gubernatura, esta sería para José Rosas Aispuro Torres, que va arriba de los aspirantes del PRI y quienes conocen la diferencia de puntos están preocupados, porque si no logran rebasarlo en el poco tiempo que les queda y con un PRI dividido sería una tragedia como la del Titanic.

El PRI podría hacerse el harakiri si solo le apuesta a dos de sus distinguidos de sus militantes, que en los hechos significan un aspirante por la capital política y otra por la capital económica. Ya no se trata solo del famoso caballo negro, hoy  la tercera vía está más cerca que nunca. Atrás quedó el plan B, el C o el D. Algo importante: también atrás quedaron los famosos tiempos del PRI, primero el programa y luego el hombre, el que se mueve no sale o el que se atreva a sacar la cabeza que se atenga a las consecuencias, etcétera. Sin lugar a dudas, Esteban Villegas y Lety Herrera han roto en los hechos las reglas del juego y las de su partido. En política no se puede confundir la mentira con la verdad, que el señor del Bicentenario les haya dicho: “adelante, no quiere decir que tú serás mi sucesora o mi sucesor, si te suelto no significa que vas a correr, si te aplaudo no quiere decir que lo mereces si te llevo a una pasarela, no quiere decir que tú seas mi favorito.” En política solo importa una cosa: seguir conservando el poder sin importar quién lo garantiza, lo demás es puro atole con el dedo.

¿Quiénes serían los distinguidos militantes del PRI local que formarían el equipo de la tercera vía? De los rumbos del Mezquital se menciona a Ricardo Pacheco Rodríguez, que ya levantó la mano pero no sacó la cabeza para decir: “tengo experiencia para gobernar”. Héctor Arreola Soria, que podría convertirse en gobernador de la educación y del Silicon Valley. Adán Soria Ramírez, que tiene mil razones para regresar a los laberintos del poder que tan bien conoce. Carlos Matuk López de Nava, un protagonista por muchas razones, incluyendo las ideológicas, es muy cercano al señor del Bicentenario. Rubén Escajeda Jiménez, el duranguense más fuerte de la CNC nacional, de estilo conciliador y con mil millas recorridas en la política. Estos son los hombres de la tercera vía. El Bicentenario, Manlio Fabio Beltrones y Los Pinos tienen la última palabra.

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Que se acabe el gatopardismo en México, que cuando algo cambie, que no siga igual, que sea para bien.